Los parques nacionales de EE.UU. aumentan sus tarifas para extranjeros tras recortar su financiación
Una nueva entrada de 100 dólares por persona (86€) para aquellos turistas extranjeros que entren en Yellowstone, el Gran Cañón y otros parques nacionales está generando inquietud entre algunos negocios orientados al turismo, después de varios recortes en este departamento clave para los ecosistemas estadounidenses y su economía.
La nueva tasa fue anunciada el martes por el secretario del Interior, Doug Burgum, y entrará en vigor el 1 de enero. Los turistas extranjeros también verán un fuerte aumento del precio del pase anual de parques, hasta 250 dólares (216€) por vehículo. Los residentes en Estados Unidos seguirán pagando 80 dólares (69€) por un pase anual.
El sector turístico plantea dudas sobre la nueva tasa
En el Whistling Swan Motel, a las puertas del Parque Nacional de Glacier, en el noroeste de Montana, el hotelero Mark Howser calcula que alrededor del 15% de sus clientes son extranjeros. Estos vienen de Canadá, China, India, España, Francia, Alemania y otros países, señala Howser, que también regenta una panadería y una tienda de ultramarinos.
Esos visitantes ya pagan hasta 35 dólares (30€) por vehículo para entrar en el parque. El cargo más alto para los extranjeros, dice Howser, "es una forma segura de desanimar a la gente a visitar Glacier". "Va a perjudicar a los negocios locales que atienden a viajeros extranjeros, como el mío", explica. "Les desanimas de ver algo en el país al añadir una tasa a esa experiencia".
Un operador de visitas guiadas en Yellowstone, Bryan Batchelder, señala que el cobro supone "un aumento considerable" para aproximadamente el 30% de su clientela, que son extranjeros. Ese porcentaje ha ido aumentando en los últimos años después de que Batchelder cambiara a un nuevo servicio de reservas.
"Probablemente seguirán viniendo al país, pero ¿visitarán los parques nacionales?", se pregunta Batchelder. El cobro también se aplicará en los parques nacionales de Acadia, Bryce Canyon, Everglades, Grand Teton, Rocky Mountain, Sequoia y Kings Canyon, Yosemite y Zion.
Tarifas 'America-first' tras despedir a dos de cada diez trabajadores
Los responsables del Departamento de Interior describen la nueva estructura de tasas como una garantía de que los visitantes internacionales contribuyan al mantenimiento de los parques.
Solo para el Parque Nacional de Yellowstone, el cobro podría generar 55 millones de dólares (47,5 millones de euros) al año para ayudar a reparar senderos deteriorados y puentes envejecidos, cree Brian Yablonski, del Property and Environment Research Center. Un análisis reciente del grupo calcula que el número de visitantes apenas descendería alrededor del 1% en respuesta al aumento de precio.
Si los cargos para extranjeros se extendieran a los sitios de parques en todo el país, Yablonski cree que esto podría generar más de 1.000 millones de dólares (863,5 millones de euros) a partir de unos 14 millones de visitantes internacionales al año.
Muchos otros países cobran a los visitantes internacionales una tasa adicional para visitar espacios públicos, dice Melissa Weddell, directora del Institute for Tourism and Recreation Research de la Universidad de Montana. Los visitantes extranjeros a las islas Galápagos, en Ecuador, por ejemplo, pagan 200 dólares (173€) por adulto, mientras que los nacionales ecuatorianos pagan solo 30 dólares (26€).
Los empleados de los parques arremeten contra la subida de la tasa
Un grupo de empleados actuales y antiguos del servicio de parques ha denunciado las nuevas tarifas. "En un año en el que el personal de los parques nacionales ya se ha reducido en casi un 25%, nos preocupa que esto sea otra carga para empleados ya saturados", protesta Emily Thompson, directora ejecutiva de la Coalition to Protect America’s National Parks. "Los parques nacionales deberían estar disponibles y ser accesibles para todos, o la mejor idea de Estados Unidos se convertirá en su mayor expolio".
Gerry Seavo James, subdirector de campaña de 'Outdoors for All' del Sierra Club, afirma que Trump y su Administración llevan casi un año trabajando para socavar el servicio de parques, recortando su presupuesto y despidiendo a miles de empleados.
"Sangrar a los turistas extranjeros en la puerta de entrada no aportará el apoyo financiero que necesitan estas joyas de nuestras tierras públicas", ha dicho. "Sin ese apoyo, corremos el riesgo de que nuestros verdaderos espacios comunes no sean más que patios de recreo para los superricos". La portavoz del Departamento del Interior, Elizabeth Peace, explica que la agencia antes no recogía datos sobre visitantes internacionales, pero que empezará a hacerlo en enero.
En julio, los legisladores republicanos presentaron en el Congreso un proyecto de ley que codificaría el recargo para los visitantes extranjeros de los parques nacionales. Lo patrocinan el representante de Virginia Occidental, Riley Moore, y el de Montana, Ryan Zinke, que fue secretario del Interior durante el primer mandato de Trump.
"El presidente Trump y el secretario Burgum priorizan a los estadounidenses primero al pedir a los visitantes extranjeros que paguen su parte justa mientras mantienen estables las tarifas de entrada para el pueblo estadounidense", declararon Zinke y Moore en un comunicado el miércoles.