Scholz aboga por el compromiso y la oposición presenta su candidatura electoral
El canciller Olaf Scholz hizo un llamamiento al compromiso para que Alemania siga funcionando, mientras el líder de la oposición, Friederich Merz, daba el pistoletazo de salida a su propia campaña electoral en una primera reunión del Bundestag en pleno, una semana después de que se hundiera la coalición gobernante en Alemania. Scholz, que se mostró inusualmente desafiante al subir al estrado, apeló a la unidad de su Parlamento para aprobar los principales proyectos de ley pendientes, entre ellos los de reforma fiscal y prestaciones por hijos a cargo, antes y después de la moción de censura que previsiblemente perderá el 16 de diciembre.
El líder subrayó que es consciente de que necesitará el apoyo de más partidos para sacar adelante las reformas del Gobierno en el Parlamento, y pidió al mayor partido de la oposición del país, la Unión Cristianodemócrata (CDU), que le ayude a conseguir los votos parlamentarios necesarios. La coalición tripartita de Scholz se derrumbó el pasado miércoles tras el despido de su ministro de Economía, Christian Lindner, que retiró a sus ministros de la coalición. Durante su discurso, Scholz justificó su decisión, calificando la medida de "necesaria, acertada e inevitable".
Frederich Merz, de la CDU, dijo que su partido trabajaría con Scholz, no sin antes arremeter contra el canciller y su partido por "simular una mayoría que ya no tiene". Merz dijo que daría marcha atrás en las políticas climáticas del actual gobierno y abogó por un enfoque totalmente distinto de la inmigración, afirmando que Alemania necesitaba recuperar el control expulsando a los inmigrantes en la frontera. Añadió que la CDU impulsaría el estatus de Alemania como moderno centro de transporte y mejoraría sus estándares digitales.
Con sólo el 33% de los votos, la CDU es actualmente el partido con más posibilidades de llegar al poder cuando los alemanes acudan a las urnas en unas elecciones que, tras una semana de negociaciones, están fijadas para el 23 de febrero. En su discurso, Merz descartó tajantemente la posibilidad de trabajar con Alternativa para Alemania (AfD), que actualmente cuenta con el segundo mayor apoyo de los ciudadanos, con un 18% según un sondeo de la cadena pública 'ZDF'.
Merz, antiguo abogado y miembro del Parlamento Europeo, dijo que Scholz era "de otro cosmos" en un discurso en el que se enmarcó como lo opuesto al líder alemán, que ha visto caer en picado su popularidad como parte de un impopular Gobierno de coalición. Otros partidos subieron al estrado para presentar sus candidaturas electorales, y la candidata a canciller de la AfD, Alice Weidel, prometió poner en marcha un plan de 100 días si el partido llegaba al Gobierno. En un discurso lleno de frustración tanto con la coalición de Scholz como con la CDU, expuso las prioridades de la AfD, que incluyen la deportación de los inmigrantes indocumentados en Alemania, así como la reinstauración de las centrales nucleares del país, ya desaparecidas.
La ministra de los Verdes, Annalena Baerbock, sustituyó a su colega Robert Habeck, que se encontraba en Lisboa por una avería en su avión. Baerbock se enfrentó inmediatamente a las críticas de los miembros de la AfD, que gritaron que el hecho de que Habeck cogiera un avión era contrario a la política de viajes respetuosos con el medio ambiente del partido. Baerbock, que sigue formando parte de la coalición gobernante, subrayó el apoyo del Gobierno a Ucrania y añadió que Alemania tendría que trabajar con Europa en una respuesta unida a un nuevo Gobierno en Estados Unidos.
Por su parte, el exministro de Finanzas Lindner afirmó que Scholz no parecía estar escuchando a la opinión pública alemana. Sobre su destitución, que ha sumido al Gobierno en el caos político, dijo que "a veces ser relevado de algo es liberador".
Today