Lo que se sabe del acuerdo de Trump que da a EE.UU. acceso al petróleo de Venezuela
Trump afirmó que el acuerdo anunciado el viernes por la noche otorgará a Estados Unidos una participación en las vastas reservas de petróleo de Venezuela, un paso hacia su objetivo de aprovechar la energía del país después de que fuerzas estadounidenses capturaran al entonces presidente Nicolás Maduro en una redada nocturna en enero y lo trasladaran a Nueva York para enfrentarse a cargos federales por narcotráfico.
La líder interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, describió el acuerdo como un paso hacia la recuperación económica que modernizará la industria petrolera del país. En un discurso televisado a la nación el domingo por la noche, Rodríguez insistió en que la soberanía de Venezuela está garantizada y afirmó que quiere que el país se convierta en una potencia energética mundial.
Antes, el sábado, señaló que las reservas de petróleo "dejarán de ser una estadística fría e inerte y se convertirán en soluciones concretas. La vivienda es una de ellas".
Sin embargo, todavía no se conocen muchas respuestas, entre ellas cuándo podrían empezar a explotarse las reservas y quién pagará para que eso ocurra. No se ha hecho público ningún texto del acuerdo.
Esto es lo que se sabe y lo que aún se desconoce.
Cuáles son los términos del acuerdo
El Gobierno de Estados Unidos y un operador privado sin identificar en Venezuela han creado una nueva empresa a la que se le han concedido derechos para desarrollar yacimientos petrolíferos aún sin explotar.
En un comunicado, Rodríguez explicó que el acuerdo prevé el desarrollo de 17 campos con un potencial probado de 65.000 millones de barriles. Señaló que el pacto podría atraer 100.000 millones de dólares (86.000 millones de euros) en inversiones en la industria petrolera de Venezuela y generar más de 209.000 millones de dólares (180.000 millones de euros) en impuestos para Caracas.
Trump aseguró que el acuerdo fue negociado por el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y Rodríguez.
El pacto concede a Estados Unidos el 55 % de la producción efectiva de la nueva empresa privada, incluida una participación accionarial y el derecho a comprar petróleo al coste. Las compras estadounidenses de ese petróleo se destinarán a la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos y a las Fuerzas Armadas, según un responsable estadounidense que no estaba autorizado a tratar el asunto públicamente y habló bajo condición de anonimato.
Según el mismo responsable, la empresa se convertiría en el segundo mayor titular corporativo de reservas probadas, por detrás de Saudi Aramco.
Cómo reaccionarán los venezolanos
En Venezuela, algunos consideran que supone una traición a lo que su Gobierno ha repetido durante décadas: que los recursos venezolanos son para Venezuela y que sus dirigentes no permitirían al Gobierno estadounidense acceder a ellos.
El profesor de la Universidad de Harvard Ricardo Hausmann, exministro venezolano de Planificación, lo calificó de "acuerdo vergonzoso".
"Los venezolanos no respetarán este acuerdo ilegítimo y ninguna gran petrolera estadounidense lo tomará en serio porque saben que no durará", escribió Hausmann en redes sociales, y añadió que Rodríguez "no tiene legitimidad ni poder constitucional para comprometer a Venezuela con un acuerdo de este tipo".
En su discurso a la nación, Rodríguez respondió a algunas de las primeras críticas.
"Una cosa debe quedar absolutamente clara: Venezuela mantiene la propiedad y la soberanía sobre sus recursos", afirmó Rodríguez. Añadió que el objetivo es alcanzar otros acuerdos con compañías privadas transnacionales como Chevron, Repsol y Shell.
Y añadió: "Queremos ser una potencia energética, un gran productor de petróleo, un exportador importante de gas y un actor destacado en el desarrollo petroquímico nacional".
Cuál es la reacción en el Capitolio
No está claro si el Congreso tendrá algún papel en el acuerdo, pero legisladores de ambos partidos se apresuraron a pronunciarse.
Los aliados de Trump lo presentaron como una victoria.
El senador Bernie Moreno, republicano por Ohio, afirmó que se trata de un acuerdo histórico que beneficia a ambos países. "Si dependiera de los demócratas de Washington DC, Maduro seguiría en el poder, el petróleo venezolano iría a China a mitad de precio y el pueblo de Venezuela seguiría siendo saqueado por un régimen corrupto", escribió Moreno en redes sociales.
Los demócratas lo condenaron y sostienen que la captura de Maduro fue un medio para lograr este objetivo.
El senador Tim Kaine, demócrata por Virginia, afirmó que Trump siempre ha estado detrás del petróleo de Venezuela y calificó el acuerdo de "corrupción a una escala épica".
"¿Bajarán los precios para los estadounidenses? Quién sabe, pero probablemente no tanto como Trump los ha disparado con su absurda guerra con Irán", escribió Kaine en redes sociales.
El senador Chris Van Hollen, demócrata por Maryland, aseguró que Trump "ha puesto en riesgo a nuestros militares para conseguir petróleo venezolano para sus amigos multimillonarios".
Qué preguntas quedan por responder
Muchos detalles importantes siguen sin aclararse, entre ellos quién asumirá las inversiones necesarias, la identidad del operador privado y cómo se desglosa la participación de Estados Unidos en la empresa.
Estados Unidos recibirá el 55 % de la producción efectiva de la compañía, pero no está claro qué parte procede de la participación accionarial y cuánto responde al derecho a comprar petróleo al coste.
Tampoco se sabe cómo reaccionará el sector. Convencer a las grandes petroleras estadounidenses para que regresen a la región podría resultar complicado debido a la incertidumbre política y a unas infraestructuras muy deterioradas.
Chevron, la única petrolera estadounidense que produce actualmente en Venezuela, rechazó hacer comentarios. Al margen del anuncio de Trump, Chevron ya estaba negociando la ampliación de sus inversiones en el país. Exxon Mobil también declinó pronunciarse.
David Oxley, economista jefe de clima y materias primas en Capital Economics, señaló que, sobre el papel, el acuerdo podría duplicar las reservas de petróleo de Estados Unidos y reducir su dependencia del crudo de Canadá y México. Pero Oxley advirtió en un comentario que existen obstáculos logísticos y que el valor de las reservas de Venezuela podría haberse exagerado durante el mandato del expresidente Hugo Chávez.
Ni siquiera con garantías jurídicas y de seguridad está claro que las petroleras estadounidenses estén dispuestas a invertir, escribió, y apuntó que quizá haya simplemente oportunidades comerciales más atractivas en otros lugares.
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