‘Jovellanos’, la vida de un ilustrado entre la esperanza y la tragedia

Es sin duda una justicia póstuma que la posteridad haya tenido con Gaspar Melchor de Jovellanos (Gijón, 1744-Puerto de Vega, 1811) una dulzura muy superior a la que le mostró la vida. No en vano, la centralidad de Jovellanos en la Modernidad española no puede explicarse por el legado material de sus puestos políticos: apenas nueve meses infelices como Ministro de Gracia y Justicia (1797) y otros quince, no mucho más fáciles, en aquella Junta Suprema Central (1808) embrionaria de las Cortes de Cádiz. La contabilidad de sus desgracias, de hecho, iba a ser mucho más abultada que la de estos éxitos mundanos: si primero sufrió siete años de postergamiento en su Asturias natal, después iba a sufrir siete años de prisión injusta en Mallorca. Su muerte en 1811, en lo más profundo de la guerra y en fuga del francés, no ha hecho más que añadir un noble patetismo a su figura.

Jovellanos. Ilustración para españoles
Benigno Pendás Taurus / Fundación Juan March, 2026 568 páginas. 23,65 eurosToday