Localizan a uno de los 3 españoles desaparecidos tras las inundaciones en Nepal: al menos 579 muertos
Uno de los tres españoles desaparecidos en Nepal tras las graves inundaciones ha sido localizado, según la Junta de Turismo del país, que no ha ofrecido más detalles sobre su identidad ni sobre las circunstancias del hallazgo.
Otros dos ciudadanos españoles continúan en paradero desconocido. Horas antes, el Gobierno nepalí había difundido una lista con más de 600 turistas desaparecidos, entre ellos dos mujeres y un hombre españoles.
Al menos 1.924 personas están desaparecidas y al menos 579 han muerto tras las devastadoras inundaciones que azotaron la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet, mientras los equipos de rescate llegaban por primera vez a algunas de las zonas más afectadas.
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) declaró el viernes que las primeras estimaciones sugieren que unas 93.000 personas podrían haberse visto afectadas por el desastre del miércoles y advirtió que se prevé que el número de muertos aumente.
"El trauma que ha provocado este suceso es enorme", declaró David Fisher, jefe de la delegación de la FICR en Nepal. Según explicó, las carreteras y puentes destruidos, junto con la interrupción de la cobertura de telefonía móvil y del suministro eléctrico, habían dificultado las labores de los equipos de rescate.
La agencia de noticias china Xinhua informó que equipos procedentes del Tíbet y de la vecina provincia de Sichuan llegaron al epicentro de las labores de rescate el viernes por la tarde. Los medios estatales chinos también informaron que 499 residentes y 555 turistas fueron evacuados de la zona del desastre. No se reveló de inmediato la nacionalidad de los turistas.
Entre los desaparecidos hay numerosos turistas extranjeros, incluidos senderistas en el país himalayo, además de decenas de peregrinos hindúes que viajaban al sagrado monte Kailash, en Tíbet, cubierto de nieve.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (US Geological Survey, USGS) indicó que la catástrofe fue provocada por el colapso de un glaciar que desencadenó un enorme flujo de escombros helados. El cambio climático está provocando el deshielo de los glaciares en todo el mundo, lo que incrementa el riesgo de inundaciones de lagos glaciares y de colapsos glaciares.
Los equipos de emergencia se apresuraban a sacar a los supervivientes de las zonas afectadas, mientras soldados nepalíes utilizaban perros rastreadores para buscar cuerpos sepultados bajo la tierra. "Es un cementerio gigantesco", dijo a la agencia AFP Omkar Joshi, un agente de aduanas nepalí de 35 años rescatado de lo alto de una colina en la localidad fronteriza de Timure.
"Lo único que queda es arena y piedras pequeñas, empapadas de sangre humana". La Policía nepalí informó de que había recuperado 393 cadáveres. Otras 930 personas, entre ellas 517 turistas extranjeros, seguían ilocalizables en el país. Pekín señaló que 100 ciudadanos chinos, que no figuran en ese recuento, también están desaparecidos en Nepal.
Los indios constituyen el mayor grupo de extranjeros desaparecidos, mientras que Estados Unidos indicó que 90 de sus nacionales no han podido ser contactados. Según la Oficina de Turismo de Nepal, entre los extranjeros de los que no se tiene noticia hay ciudadanos de Australia, Reino Unido, Malasia, Países Bajos, Portugal, Sudáfrica y Corea del Sur. Este viernes, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha rebajado a tres el número de españoles desaparecidos después de que, inicialmente se informara de que eran cuatro los nacionales que se encontraban en paradero desconocido.
Más de 100 personas atrapadas cerca de un túnel hidroeléctrico
En Nepal, el Ejército informó haber localizado a las personas atrapadas en las inmediaciones del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A y estar trabajando para ponerlas a salvo.
Más de 100 personas permanecían atrapadas en la zona, mientras que unos 350 trabajadores y residentes ya habían sido rescatados, según declaró el portavoz del Ejército, Raja Ram Basnet.
Se enviaron dos helicópteros, pero las labores de rescate se veían dificultadas por la dificultad de localizar las entradas de los túneles tras la devastación.
La operación se produce dos días después de que un derrumbe glaciar provocara un enorme alud de hielo, rocas y escombros a través de los valles fluviales cercanos a la frontera de Nepal con la región china del Tíbet.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que el alud y las inundaciones recorrieron casi 100 kilómetros a lo largo de los ríos Trishuli y Bhote Koshi, destruyendo edificios e infraestructuras e interrumpiendo una carretera vital que conecta Nepal y China.
Temor a nuevas inundaciones
Las autoridades nepalíes instaron el viernes a la población a trasladarse a zonas elevadas tras los informes de la rotura de una presa en el Tíbet, lo que aumentó el temor a nuevas inundaciones río abajo.
China suspendió temporalmente las operaciones de rescate después de que un lago formado por enormes cantidades de escombros comenzara a desbordarse. Los medios estatales informaron posteriormente que el peligro que representaba el lago estaba disminuyendo y que las operaciones de rescate se desarrollaban "de manera ordenada".
No estaba claro de inmediato si el desbordamiento del lago estaba relacionado con la rotura de la presa.
Los efectos del desastre también se han sentido río abajo en la India, donde las autoridades informaron del hallazgo de siete cuerpos, presuntamente de víctimas de las inundaciones, en ríos que fluyen desde Nepal.
Nepal ha solicitado ayuda financiera internacional, pero ha declarado que sus propios servicios de emergencia pueden gestionar las operaciones de rescate sin la intervención de equipos extranjeros.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Lok Bahadur Chhetri, afirmó que Nepal solicitaría asistencia o conocimientos especializados si fuera necesario. El presidente chino, Xi Jinping, ha ofrecido la ayuda de Pekín.
Tsunami interior
El primer ministro Balendra Shah, que pidió al país que "permanezca unido" pocas horas después de la catástrofe, recorrió el jueves algunas de las zonas más afectadas. Según un comunicado de su despacho, Shah instó a las autoridades locales a "proporcionar ayuda inmediata a las familias desplazadas" y a reabrir las carreteras bloqueadas.
La repentina avalancha de barro y escombros fue "como un tsunami interior", que avanzó casi 170 kilómetros hacia el sur dentro de Nepal, afirmó la historiadora ambiental Ruth Gamble, de la Universidad La Trobe de Australia.
El líder espiritual budista, el Dalai Lama, que vive exiliado en India, aseguró que "rezará por todos los que han perdido la vida". Responsables del Gobierno chino en Tíbet movilizaron a casi 800 trabajadores de emergencia, además de perros rastreadores y lanchas rápidas para apoyar las labores de rescate, informó la agencia oficial Xinhua. Las promesas de ayuda y asistencia comenzaron a llegar poco después de conocerse la magnitud de la catástrofe.
Colapso glaciar
El USGS señaló que el colapso de un glaciar provocó actividad sísmica y tuvo impactos "catastróficos" aguas abajo en Nepal y Tíbet. Añadió que "este evento se informó inicialmente como un terremoto de magnitud 4,4", pero que, tras analizar los registros sísmicos, se comprobó que se trataba en realidad de un "colapso glaciar y un flujo de escombros".
Persisten los temores a nuevas posibles inundaciones, con agua retenida por las inmensas acumulaciones de escombros que obstruyen el valle. "Con un bloqueo aún encajado río arriba en el río fronterizo entre Nepal y China, las autoridades advierten de que puede producirse una segunda inundación", explicó Qianggong Zhang, responsable de riesgos climáticos y ambientales en el Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Katmandú.
La División de Predicción de Inundaciones de Katmandú emitió el jueves un "aviso especial" en el que advertía de la formación de un lago creciente tras los escombros del corrimiento de tierra y pedía máxima precaución.
Decenas de devotos hindúes de todo el mundo figuran entre los cientos de desaparecidos en la frontera, afirmó el líder espiritual indio Sadhguru el jueves. Regresaban de una peregrinación al monte Kailash, en el lado chino de la frontera, cuando les sorprendieron las inundaciones en un puesto de inmigración.
"Todo el grupo estaba en el edificio", afirmó Sadhguru en un mensaje en vídeo dirigido a sus millones de seguidores, llorando mientras hablaba desde Tíbet, con los gritos de angustia de otros peregrinos de fondo. "Es un acontecimiento terrible y extraordinario".