Tiempo extremo: una potente borrasca se acerca a España mientras los incendios golpean Europa
España ha vivido un fin de semana marcado por extremos meteorológicos opuestos. Las lluvias torrenciales y las inundaciones en Tarragona dejaron 11 personas heridas y provocaron interrupciones en el tráfico por carretera y ferrocarril después de que en algunas zonas se acumularan más de 145 milímetros.
Y la inestabilidad continuará. Una potente borrasca atlántica, un fenómeno poco habitual para finales de agosto, se está aproximando a Galicia y dejará lluvias en el noroeste de España. El sistema se encuentra al oeste de la Península y su aproximación favorecerá un aumento de la nubosidad y las precipitaciones, especialmente en Galicia. Para el lunes, se espera que las lluvias se extiendan por buena parte del noroeste peninsular, mientras que el este seguirá expuesto a nuevos chubascos y tormentas.
La borrasca ha llamado especialmente la atención de los meteorólogos porque llegó a ser vigilada por el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos ante la posibilidad de adquirir características subtropicales, algo inusual en esta zona del Atlántico y en esta época del año. No obstante, esto no significa que España vaya a verse afectada por un huracán ni que el sistema haya sido clasificado como ciclón subtropical.
En otras zonas del país, los Bomberos de la región valenciana, en el este de España, han seguido combatiendo intensos incendios forestales. Un fuego se declaró en la localidad de Segorbe a última hora del jueves tras un rayo y empezó a propagarse rápidamente el viernes por la tarde con el cambio del viento, lo que llevó a las autoridades a elevar la emergencia por incendios forestales al nivel 2.
Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias y de los parques de bomberos locales se sumaron al operativo, mientras más de 1.000 vecinos de la cercana localidad de Gatova tuvieron que ser evacuados por el peligro para sus casas.
Con apoyo de medios aéreos, los equipos han logrado estabilizar el fuego tras quemar unas 630 hectáreas. Estos episodios suponen un cambio brusco respecto al extremo de calor registrado a principios de semana, cuando las temperaturas llegaron hasta los 44ºC.
Serbia lucha contra los incendios
En Serbia, la UE ha enviado helicópteros y bomberos para apoyar a los equipos locales que combaten un incendio que ha arrasado más de 1.600 hectáreas de vegetación en la reserva natural Deliblatska Pescara, a 60 kilómetros al este de Belgrado. En la operación también participa un avión ruso de carga de agua Ilyushin Il-76 desplegado desde el jueves, junto a varios helicópteros del Ejército serbio.
"La situación es extremadamente difícil", dice Ivica Dacic, ministro del Interior de Serbia, que añade que "más de 400 personas trabajan allí cada día". La crisis se extiende al resto de la región, donde un gran incendio se declaró el sábado en la zona fronteriza entre Bosnia y Croacia. La Policía bosnia cerró la carretera principal que conecta Trebinje, en Bosnia, con Dubrovnik, en Croacia, lo que obligó a miles de turistas a regresar y modificar sus planes de vacaciones.
Se evacuaron varias aldeas en torno a la pequeña localidad de Ivanica ante la proximidad de las llamas a las viviendas, y los Bomberos locales informaron de que parte del ganado quedó atrapado en el fuego y murió quemado. Bomberos croatas llegados desde la cercana Dubrovnik acudieron a apoyar a los equipos bosnios en la extinción del incendio forestal, que se extiende por una zona de más de 16 kilómetros de diámetro en un terreno estrecho y de difícil acceso.
Con apoyo de helicópteros, los equipos de emergencia siguen luchando contra el fuego, pero el calor implacable y los fuertes vientos han empujado las llamas hacia el interior. La zona de Trebinje no ha registrado lluvias desde hace meses, lo que deja un paisaje reseco y especialmente vulnerable en uno de los veranos más cálidos y secos de la historia reciente.
Polonia sufre el temporal, pero la situación mejora
Más al norte, el tiempo severo también ha golpeado Polonia. Desde el viernes, las tormentas han causado estragos en todo el país, con los Bomberos atendiendo más de 6.500 incidencias.
Las tormentas han afectado a vecinos de muchas zonas y obligaron a evacuar por precaución 12 campamentos de scouts ante las inundaciones y los cortes de suministro eléctrico. El brigada Karol Kroć, del Servicio Estatal de Bomberos, explicó a la Agencia de Prensa Polaca que por ahora no se han registrado heridos.
Este domingo aún se esperan tormentas en el norte de Polonia, ya que el Instituto de Meteorología y Gestión del Agua ha emitido avisos meteorológicos amarillos para dos pequeñas regiones, con previsión local de precipitaciones intensas de hasta 30 litros por metro cuadrado y rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora. En algunas zonas también es posible la caída de granizo.
Sin embargo, la situación meteorológica general en el país ha mejorado de forma significativa este domingo, por lo que se espera que en el resto de Polonia las condiciones sean mucho más tranquilas.
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