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La anorexia masculina aumenta en Reino Unido: más hospitalizaciones y alto riesgo de mortalidad

• Aug 30, 2025, 4:00 AM
9 min de lecture
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La anorexia de Dave Chawner comenzó durante su adolescencia. Lo que empezó como una pérdida de peso se convirtió en un bucle cuando le elogiaron por ello. Pronto empezó a pesarse, contar calorías y a hacer ejercicio compulsivamente.

"Empecé a cifrar mi autoestima en una balanza. Empecé a valorarme por lo poco que había comido, por lo mucho que había hecho ejercicio o por el tiempo que había pasado sin comer", explica a 'Euronews Health' Chawner, un inglés que se está recuperando de su patología, un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) que comenzó cuando cumplió los 16 años.

Más de cuatro años después, se dio cuenta de que podía estar enfermo: acudió al médico en busca de ayuda para una posible depresión y le diagnosticaron anorexia. Hoy vive en recuperación y dice estar "más lejos" de su TCA gracias a los tratamientos disponibles. Chawner utiliza su oficio de cómico para ayudar a personas con trastornos alimentarios. Actualmente participa en un ensayo de investigación de la Univesidad de Kent que estudia los stand-up de comedia como herramientas de recuperación.

Durante su tratamiento, Chawner afirma que ha aprendido que los TCA no son dietas mal llevadas, sino problemas de salud mental. "Es muy difícil saber cuándo un bebedor social se convierte en alcohólico, y creo que es muy parecido a los trastornos alimentarios", afirma. "Es muy difícil saber cuándo se inclina la balanza".

Los trastornos de conducta alimentaria son de las enfermedades psiquiátricas más mortíferas: en Estados Unidos muere una persona cada 62 minutos por sufrirlos, según la Universidad Johns Hopkins. La anorexia afecta sobre todo a mujeres y niñas, por lo que el creciente número de casos entre hombres y niños ha pasado desapercibido. La organización benéfica británica Beat, dedicada a los trastornos alimentarios, calcula que 1,25 millones de personas padecen este trastorno en Reino Unido, de las cuales aproximadamente una cuarta parte son hombres.

El aumento de casos en los hombres

En Reino Unido, los ingresos hospitalarios de chicos y hombres con TCA aumentaron un 128% en cinco años, según datos de 2021 de NHS England Digital. La anorexia puede acarrear consecuencias físicas como anemia, presión arterial peligrosamente baja, pérdida de masa ósea y daños en los órganos.

Según Beat, una persona tarda una media de tres años y medio en recibir tratamiento desde que aparecen los primeros síntomas. Los retrasos se deben a que los pacientes no se dan cuenta de que están enfermos. La anorexia tiene una de las tasas de mortalidad más elevadas entre los trastornos psiquiátricos: en torno al 5% en los primeros cuatro años, un porcentaje que se eleva al 10% de todos los casos.

Los expertos afirman que los hombres con anorexia suelen tener peores resultados sanitarios, con una tasa de mortalidad ocho veces mayor. También tienen más probabilidades de ser hospitalizados. Hasta el 20% de todas las muertes de personas con anorexia son por suicidio, con un riesgo cinco veces mayor en los hombres.

"Ellos son mucho más propensos a desarrollar bulimia y a vomitar, describirán más aislamiento, a menudo harán mucho más ejercicio y se sentirán mucho más paranoicos", explica a 'Euronews Health' Clive Kelly, consultor médico del NHS, el sistema público de salud de Reino Unido. "Y todo esto se suma a una sensación de inseguridad masculina. Los hombres dicen que ya no se sienten hombres. Así que hay una gran cantidad de comorbilidad psiquiátrica, además de física, que contribuye a la sucesiva mortalidad", añade.

Un doble estigma

La sensación de aislamiento de los hombres se ve reforzada por el estigma. La arraigada creencia de que los trastornos alimentarios son "enfermedades de mujeres" disuade a los hombres de buscar ayuda, según explica a 'Euronews Health' Tom Freeston, responsable de asuntos públicos de Beat. "Este tipo de silencio y vergüenza hace que muchos hombres retrasen la revelación de sus problemas y, de hecho, las investigaciones sugieren que los hombres tienen más probabilidades de ser diagnosticados más tarde y con menos frecuencia", dice Freeston.

Este añade que una encuesta realizada en 2023 por Beat descubrió que el 53% de los hombres de Reino Unido pensaban que alguien como ellos no podía desarrollar un trastorno alimentario, mientras que el 69% de los encuestados nunca había oído hablar de hombres con un trastorno alimentario. "Las personas con problemas de salud mental sufren estigma por tener una condición de salud mental, pero este estigma se duplica entre los hombres con TCA", dice Emilio Compte, profesor asociado del Centro de Investigación en Conducta Alimentaria de la facultad de Psicología de la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile.

Los tratamientos a medida, el objetivo de los profesionales

Los clínicos afirman que deberían mejorarse las herramientas de diagnóstico para los hombres que sospechan padecer trastornos alimentarios y la concienciación en torno a la anorexia masculina. Por ejemplo, los manuales de diagnóstico solían incluir la amenorrea (ausencia de menstruación) hasta 2013, lo que dificultaba que los hombres obtuvieran un diagnóstico adecuado.

Compte y Freeston afirman que los síntomas masculinos suelen estar relacionados con la búsqueda de la delgadez o la musculatura. Incluso hoy en día, muchas herramientas de evaluación se centran en la delgadez y no en el impulso que les lleva a desearla. "Todo el sistema excluía a los hombres de recibir un diagnóstico de anorexia nerviosa, y esto ha contribuido a la idea de que 'no puedo tener un trastorno alimentario porque soy hombre, y los hombres no pueden tener trastornos alimentarios'", añade Compte.

Los hombres con diversidad funcional, trans o pertenecientes a minorías étnicas, son especialmente vulnerables, según Kelly. "Tenemos que comprender la fisiología y la psicología de cada individuo antes de embarcarnos en un enfoque único para todos", afirma Kelly.

Los riesgos médicos también pueden variar. Los pacientes varones son más propensos a la gastroparesia, un trastorno en el que el estómago no se vacía correctamente. Este puede ser mortal si no se identifica antes de iniciar un programa de realimentación, en el que se suministra comida directamente al estómago a través de una sonda. "He visto casos de hombres jóvenes que han muerto por aspirar el contenido gástrico. Así que un elemento realmente importante para los hombres es reconocer este riesgo, explorar el estómago para asegurarse de que no está dilatado y de que se está vaciando", añade Kelly.

Los entornos de tratamiento sexistas también pueden ser un obstáculo. Los hombres pueden sentirse incómodos al ser el único varón en las sesiones de terapia de grupo, incapaces de relacionarse con experiencias enmarcadas a través de un prisma femenino. Esto puede exacerbar los sentimientos de exclusión en lugar de apoyar la recuperación.

Compte también advirtie que el debate sobre la imagen corporal masculina lleva décadas de retraso con respecto a los avances logrados en el caso de las mujeres, y que las redes sociales no han hecho más que intensificar estas presiones, con personas influyentes que a menudo promueven el ejercicio extremo y las dietas restrictivas. "Se ha hecho mucho por las mujeres con problemas de imagen corporal, y creo que tenemos que reflejarlo y repetirlo entre los hombres", afirmó. "Aceptar la diversidad de cuerpos no solo es importante para las mujeres, sino también para los hombres".

La importancia de iniciar un tratamiento cuanto antes

Al principio, Chawner se resistió al tratamiento, pero una enfermera le hizo cambiar de opinión. "Me dijo: 'No esperarías que tu portátil funcionara sin cargarlo. ¿Por qué esperas que tu cerebro funcione sin alimentarlo?", afirma.

Tras dos años y medio de tratamiento, Chawner dijo que ahora se siente "más alejado que nunca" de su TCA, aunque sigue conviviendo con el trastorno. Chawner afirma que, aunque puede haber un estigma en torno a los hombres con anorexia, él cree que se benefició personalmente de ser hombre en el sistema. "La incómoda verdad es que creo sinceramente que si hubiera sido mujer y hubiera acudido a mis médicos, no creo que hubiera recibido ni la mitad de buen tratamiento del que recibí", afirma. Los expertos afirman que la intervención precoz es fundamental. "Siempre hay gente interesada en ayudarte. Cuanto antes pidas ayuda, mejor", dijo Compte.