La Sábana Santa de Turín es "un fraude clerical", según una carta medieval

El sudario de Turín es uno de los objetos antiguos más preciados de la ciudad norteña italiana. Esta reliquia atrae a numerosos turistas hasta la región del Piamonte, a pesar de que la Catedral de San Juan Bautista solo la exhibe públicamente en contadas ocasiones.
También conocida como la Sábana Santa, la tela de lino muestra la imagen tenue de la parte delantera y trasera de un hombre desnudo. Los creyentes la han venerado durante siglos creyendo que la figura de Jesús de Nazaret quedó plasmada tras su crucifixión en el monte del Gólgota y posterior enterramiento en el conocido como Santo Sepulcro.
La gente ha cuestionado su autenticidad desde que apareció por primera vez en 1354, y las autoridades vaticanas han cambiado de parecer a lo largo de los años sobre si debe ser considerado como el verdadero sudario del icono. Ahora, un documento medieval recién descubierto añade más pruebas de que el sudario es falso.
Los hallazgos, publicados en la revista 'Journal of Medieval History', revelan la primera prueba escrita conocida que atestigua que la reliquia no es auténtica. Este documento hasta ahora desconocido, que data del siglo XIV, se ha convertido en la prueba escrita más antigua conocida hasta la fecha que prueba el fraude. La anterior es una carta escrita en 1389 por el obispo de Troyes, Pierre d'Arcis, donde denuncia la falsedad de la presunta Sábana Santa.
El documento escrito recién descubierto revela que un teólogo francés muy respetado, Nicole Oresme (1325-1382), describió la tela como una falsificación "clara" y "patente", resultado de los engaños de "hombres del clero" a mediados del siglo XII.
Oresme escribe: "Muchos clérigos engañan así a otros, con el fin de obtener ofrendas para sus iglesias. Este es claramente el caso de una iglesia de Champagne (la región francesa donde se descubrió por primera vez el sudario), donde se dijo que estaba el sudario del Señor Jesucristo, y del número casi infinito de los que han falsificado tales cosas, y de otros".
Oresme, que más tarde fue obispo de Lisieux (Francia), fue una importante figura religiosa de la Edad Media, muy apreciado por sus explicaciones racionales de los supuestos milagros. "Lo que distingue a los escritos de Oresme es su intento de dar explicaciones racionales a fenómenos inexplicables, en lugar de interpretarlos como divinos o demoníacos", afirma Nicolas Sarzeaud, historiador de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y autor principal de este nuevo estudio.
"Durante siglos, esta reliquia, ahora controvertida, se ha visto envuelta en una polémica entre partidarios y detractores de su culto", prosigue Sarzeaud. "Este caso nos ofrece un relato inusualmente detallado del fraude clerical".
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