Adultos que coleccionan juguetes infantiles: el fenómeno de los Labubu al desnudo

El ritmo es de vértigo. Aún no nos habíamos hecho del todo con los Sonny Angels cuando fueron arrasados por los Labubu, unos elfos peludos de nueve dientes —tener más o menos es la señal definitiva de que es un fake de los que circulan en Amazon—, revela Cynthia Pavón (24 años), coleccionista residente en Miami. Ella compra los suyos en una tienda física porque que le cuelen un Labubu fake —lafufus, los llama— es “una humillación”. Para asegurarse de la autenticidad muchos encargan los suyos directamente a la web de Pop Mart, la compañía china que los creó en 2015 y que los vende a partir de 12 euros (aunque algunos se revenden por varios centenares). Pero entonces tienen que esperar el envío y temen que cuando los reciban ya estén out y haya otro artefacto cuqui al que perseguir por tierra, mar y aire.
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