El ruido del tráfico causa 66.000 muertes prematuras al año: ¿Qué países están más afectados?

Según el último informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), los niveles de ruido del tráfico, peligrosamente elevados, exponen a casi 112 millones de personas a graves problemas de salud a largo plazo. El tráfico rodado es la principal fuente de contaminación acústica y afecta a unos 92 millones de personas en toda la UE.
En comparación, el ruido ferroviario afecta a 18 millones de personas, y el tráfico aéreo a unos 2,6 millones. Francia tiene el mayor número de personas expuestas al ruido del transporte por encima del límite de seguridad de la UE, con 24 millones de afectados. Casi el 90% se debe al tráfico rodado.
Por la noche, sin embargo, es en Alemania donde más ciudadanos están expuestos a la contaminación acústica: 15 millones. No obstante, en comparación con la población total del país, casi el 70% de los luxemburgueses está expuesto a niveles de ruido perjudiciales durante el día, y el 50% durante la noche.
El ruido del transporte se asocia a una mayor mortalidad
Junto con la contaminación atmosférica y las temperaturas extremas, el ruido del transporte es una de las mayores amenazas medioambientales para la salud en Europa. El oído humano percibe sonidos de 0 dB a 120-140 dB. Por ejemplo, un susurro tiene unos 30 dB, y una conversación aproximadamente 60 dB. En cuanto al ruido del transporte, el sonido de un coche puede alcanzar un pico de 100 dB, y el despegue de un avión puede llegar a los 120 dB.
Sin embargo, la Directiva sobre el ruido ambiental de la Unión Europea considera perjudicial para la salud humana cualquier sonido de transporte superior a 55 dB. La exposición prolongada perturba el sueño y somete a estrés a múltiples sistemas corporales, contribuyendo a enfermedades cardiovasculares y metabólicas, trastornos mentales e incluso la muerte prematura.
Cada año, los niveles de ruido del transporte contribuyen a 66.000 muertes prematuras, 50.000 nuevos casos de cardiopatías y 22.000 casos de diabetes de tipo 2. Los niños son especialmente vulnerables. La AEMA advierte de que la contaminación acústica puede afectar a la comprensión lectora y al comportamiento, e incluso provocar obesidad.
La AEMA también calcula que, aunque el ruido ferroviario afecta actualmente a menos personas que el tráfico rodado, "su impacto podría crecer debido a una mayor actividad, trenes más rápidos y nuevas infraestructuras".
Las medidas recomendadas
Para resolver el problema, la AEMA recomienda invertir en transportes más silenciosos y una planificación urbana más meditada. El acceso a espacios verdes, ya sea a través de un parque cercano o de una vista verde, también puede ayudar a reducir el estrés y las molestias causadas por el ruido constante del tráfico.
La exposición a sonidos naturales, como el fluir del agua o el canto de los pájaros, también puede proporcionar un importante alivio psicológico. En cuanto al transporte aéreo, la única medida recomendada es introducir un toque de queda nocturno en todos los aeropuertos.
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