Más países europeos quieren devolver solicitantes de asilo a Italia: España y Francia se desmarcan
Crece el número de países europeos que quieren devolver a Italia a solicitantes de asilo que entraron en la UE a través de territorio italiano. Tras Alemania, Suiza, Austria y Finlandia, Suecia ha confirmado que también pretende aplicar las nuevas normas europeas de migración y asilo.
Italia, sin embargo, lleva bloqueando este tipo de traslados desde finales de 2022. España y Francia han optado por una posición diferente y, por ahora, no se sumarán a los países que están devolviendo a estos migrantes, conocidos como 'dublinantes', al territorio italiano.
Los llamados 'dublinantes' son solicitantes de asilo cuyo expediente corresponde a otro Estado miembro de acuerdo con las normas europeas y que, por tanto, pueden ser trasladados al país considerado responsable de tramitar su solicitud. En muchos de los casos que afectan a Italia, se trata de personas que entraron en la UE a través de territorio italiano y posteriormente se desplazaron a otro país europeo.
Roma, sin embargo, mantiene bloqueados unilateralmente estos traslados desde finales de 2022. La situación ha vuelto al centro del debate con la entrada en vigor, el pasado 12 de junio, del nuevo Pacto de la UE sobre Migración y Asilo, que modifica las reglas europeas y refuerza las obligaciones de los Estados miembros.
Suecia es el último país en reclamar que esas obligaciones se cumplan. El Gobierno sueco confirmó a la agencia italiana ANSA su intención de "aplicar las normas según lo previsto" y señaló que espera que "todos los países miembros cumplan con sus obligaciones", incluida Italia.
La presión sobre Roma no procede únicamente de Estocolmo. Alemania, Suiza, Austria y Finlandia también han anunciado su intención de trasladar solicitantes de asilo a Italia o han comenzado ya a hacerlo. Austria, según informó a 'LaPresse', ha devuelto a cuatro personas desde la entrada en vigor del nuevo Pacto.
Las cifras muestran la dimensión del conflicto. Entre 2023 y 2025, otros países europeos remitieron a Italia 109.427 solicitudes de traslado, según datos de Eurostat. Solo en 2025, Roma recibió más de 24.000, la cifra más elevada entre los países analizados.
De esas solicitudes, unas 14.000 procedían de Alemania y Francia y quedarían anuladas en virtud de un acuerdo alcanzado a finales de 2025. Quedan, sin embargo, alrededor de 10.000 solicitudes pendientes, entre ellas 3.612 procedentes de Suiza, 1.531 de Bélgica, 644 de Austria y 520 de Finlandia, además de varios cientos correspondientes a otros países, entre ellos Suecia.
La Comisión Europea también ha cuestionado la negativa italiana a aceptar los traslados. En una primera evaluación de la aplicación del nuevo pacto, Bruselas señaló que Italia continuaba rechazándolos y contabilizó 12 negativas entre el 12 de junio y el 7 de julio. Según la Comisión, un Estado miembro receptor "no puede rechazar un traslado" y, si la fecha propuesta no resulta posible, debe ofrecer una alternativa.
Cómo bloquea Italia el traslado de los 'dublinantes'
Italia mantiene bloqueados unilateralmente estos traslados desde finales de 2022, pese a que una sentencia de 2024 estableció que Roma no puede eludir las obligaciones derivadas del Reglamento de Dublín alegando dificultades en su sistema de acogida.
La cuestión ha vuelto a cobrar relevancia con la entrada en vigor del nuevo Pacto de la UE sobre Migración y Asilo. En una primera evaluación de su aplicación, la Comisión Europea constató que Italia continuaba rechazando traslados: entre el 12 de junio y el 7 de julio habría denegado 12.
Bruselas señala expresamente que "un Estado miembro receptor no puede rechazar un traslado" y que, si este no puede realizarse en la fecha prevista, "debe proponer una fecha alternativa".
Qué cambia con el nuevo pacto europeo
Las nuevas normas también modifican los plazos durante los cuales un Estado puede ser responsable de un solicitante de asilo. Según el sistema anterior, esa responsabilidad podía expirar si el traslado no se ejecutaba dentro del plazo establecido. El nuevo pacto amplía hasta 20 meses el periodo de responsabilidad del país de primera entrada.
Al mismo tiempo, el nuevo marco pretende acelerar la tramitación de las solicitudes de asilo. La mayoría de los solicitantes debería conocer el resultado de su procedimiento en un plazo de 12 semanas.
Sin embargo, todavía es pronto para evaluar el funcionamiento del sistema. El ministro italiano del Interior, Matteo Piantedosi, señaló la semana pasada ante el Comité Schengen que aún no han transcurrido tres meses desde la entrada en vigor de las nuevas normas y que todavía no es posible hacer balance.
Una primera evaluación más amplia llegará con el próximo seguimiento de la Comisión Europea, previsto para mediados de octubre.
España y Francia se desmarcan de los traslados a Italia
Mientras Suecia, Suiza, Austria y Finlandia presionan para reactivar los traslados, Francia y España han optado por no sumarse, al menos por ahora, a esta estrategia.
Fuentes consultadas por ANSA en París señalaron que Francia ha decidido "no unirse a los países" que están devolviendo solicitantes de asilo a Italia mientras continúe la actual fase de "colaboración y acercamiento" con Roma. Ambos gobiernos, según estas fuentes, "comparten la voluntad de trabajar para reducir los flujos que parten de Túnez y Libia".
España apuesta también por una respuesta coordinada a escala europea. Fuentes del Ministerio del Interior español señalaron a ANSA que el Gobierno es "favorable" a gestionar la cuestión de los llamados 'dublinantes' mediante los mecanismos europeos de solidaridad previstos en el Pacto de Migración y Asilo, "más que recurrir a expulsiones o restricciones bilaterales aisladas".
La posición de Madrid se produce en medio de las tensiones con Roma por la suspensión temporal de Schengen con España adoptada por Italia tras la crisis migratoria de Ceuta y prevista, en principio, hasta el 31 de agosto.
La oposición italiana carga contra Meloni
La reactivación de los traslados desde varios países europeos ha abierto también un nuevo frente político para el Gobierno de Giorgia Meloni. La secretaria del Partido Democrático, Elly Schlein, calificó la situación de "un clamoroso bumerán de la maniobra propagandística de Giorgia Meloni" y acusó a la primera ministra de no haber defendido en Bruselas la solidaridad europea en materia migratoria.
"Por su ciega ideología, nunca ha defendido la batalla más relevante que hay que librar en Bruselas en interés nacional, la de la solidaridad europea, también en la acogida", afirmó Schlein.
El ex primer ministro Giuseppe Conte recurrió a la ironía para atacar al Ejecutivo: "Las repatriaciones funcionan, pero en nuestra contra", escribió en redes sociales.
Fratelli d'Italia rechaza, sin embargo, que los traslados estén relacionados con la disputa entre Roma y Madrid. "No existe ningún vínculo entre la suspensión de Schengen por los hechos de Ceuta y la legítima decisión de algunos países europeos de reactivar las reubicaciones de los 'dublinantes'", afirmó Carlo Fidanza, jefe de la delegación del partido de Meloni en el Parlamento Europeo.
Fidanza sostuvo que la cuestión afecta a "un número reducido de casos ocurridos entre agosto de 2025 y el 11 de junio de 2026" y aseguró que, para quienes entraron después del 12 de junio, "el número de posibles reubicaciones se reducirá drásticamente".
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