España dice adiós a las 'golden visa' esta semana

El jueves, España puso fin a los visados de oro anunciados hace exactamente un año por Pedro Sánchez. En aquel momento, el presidente del Gobierno español dijo que 94 de cada 100 solicitudes se concedían mediante la compra de vivienda.
El permiso de residencia para los no europeos que hicieran una inversión mínima de 500.000 euros en inmuebles en España llegó a su fin con la entrada en vigor de una nueva ley que, entre otras cuestiones relacionadas con la "eficiencia del servicio público", incluye medidas relacionadas con la vivienda.
Sánchez justificó el fin del permiso en las dificultades para "acceder a una vivienda digna" en España, "el principal problema al que se enfrentan las familias y los jóvenes", según dijo en abril de 2024. De hecho, este sábado 5 de abril, en medio centenar de ciudades españolas, han sido convocadas protestas por sindicatos de inquilinos que exigen rebajas en los alquileres y medidas para recuperar los pisos vacíos y turísticos.
Una década de 'golden visa'
La medida, creada en 2013, estuvo vigente durante diez años y concedió más de 14.500 permisos de residencia para inversiones inmobiliarias. Estas solicitudes han aumentado con el Brexit y la guerra de Ucrania. Barcelona, Madrid, Málaga, Alicante, Baleares y Valencia fueron las regiones con más visados concedidos (90%) en los diez años de vigencia de la medida. La mayoría de los beneficiarios fueron ciudadanos chinos y rusos, informa la agencia española de noticias EFE.
Con esta decisión, y después de que varios países vecinos, como Portugal, hayan endurecido o revisado estos permisos, se modifica la Ley de Apoyo a los Emprendedores y su Internacionalización, derogando los artículos relativos a los visados de residencia para inversores. Además, el Gobierno español también quiere limitar la compra de viviendas por extranjeros no comunitarios, introduciendo un desincentivo fiscal que habrá que ver si será del 100% del IVA o del impuesto de transmisiones patrimoniales.
En España, los visados de oro permitían a los extranjeros obtener permisos de residencia a cambio de inversiones inmobiliarias, depósitos bancarios, deuda pública, fondos de inversión y proyectos empresariales calificados de interés general.
En Portugal, el Parlamento aprobó el fin de los visados de oro en julio de 2023. La derogación entró en vigor el año pasado como parte del programa 'Más Vivienda' del Gobierno presidido por António Costa. Con la nueva ley, Portugal ya no acepta nuevas solicitudes de residencia de no europeos, pero permite renovar las autorizaciones ya concedidas.
Tanto en España como en Portugal hay escasez de viviendas, sobre todo en alquiler, lo que está disparando los precios, especialmente en las zonas más turísticas y en las principales ciudades.
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