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La vacuna contra el herpes zóster reduce en un 20% el riesgo de demencia

• Apr 4, 2025, 9:30 AM
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Los adultos mayores que se han vacunado contra el herpes zóster pueden tener un riesgo significativamente menor de desarrollar demencia, según un nuevo estudio publicado por 'Nature'.

El estudio, realizado en Gales, incluyó a unos 283.000 adultos mayores. Algunos de ellos no fueron considerados aptos para recibir la vacuna debido a una peculiaridad en la política de vacunación de la región galesa. En 2013, el Gobierno de Cardiff decidió que aquellos que cumpliesen 79 años podían recibir la vacuna. Sin embargo, debido a la escasez de suministros, los adultos que ya tenían por entonces 80 años o más nunca la recibieron.

Pero los investigadores de Estados Unidos, Alemania y Austria se centraron en las personas que cumplieron 80 años durante la semana previa a la fecha límite de vacunación, y las compararon con las que cumplieron 80 años la semana siguiente. Aproximadamente la mitad de los que cumplían los requisitos se vacunaron. Al cabo de siete años, aproximadamente una de cada ocho personas que no se vacunaron padecía demencia. Sin embargo, los que se vacunaron tenían un 20% menos de probabilidades de ser diagnosticados con demencia, según el estudio.

Los efectos fueron mucho mayores entre las mujeres que entre los hombres. Pascal Geldsetzer, autor principal del estudio y profesor adjunto de Medicina en la Universidad de Stanford (EE.UU.), ha afirmado en un comunicado: "El hallazgo fue realmente sorprendente. Esta enorme señal protectora estaba ahí, se miraran como se miraran los datos".

Otros estudios también han sugerido que la vacuna contra el herpes zóster podría ayudar a mantener a raya la demencia. El año pasado, otro análisis publicado en 'Nature Medicine' demostró que las personas que recibieron una versión más reciente de la vacuna contra el herpes zóster tenían un riesgo significativamente menor de desarrollar demencia en los seis años posteriores a su vacunación.

Las dos vacunas se fabrican de forma diferente. La nueva, más común, contiene una proteína del virus de la varicela zóster, que causa tanto la varicela como el herpes. La vacuna del estudio galés utilizaba una versión viva debilitada del virus. En 2023, el Reino Unido eliminó gradualmente la vacuna del virus vivo en favor de la vacuna más reciente de la farmacéutica GSK, ya que parece proporcionar protección contra el zóster durante un período de tiempo más largo.

El herpes zóster -una dolorosa erupción de ampollas llenas de líquido que puede tardar semanas en desaparecer- puede aparecer años después de la varicela si se reactiva el virus latente. Las personas mayores y aquellas que tienen el sistema inmunitario debilitado corren mayor riesgo.

Los dos estudios recientes fueron experimentos naturales bastante similares a los ensayos aleatorios, que son la regla de oro de la investigación médica. Debido a los criterios de elegibilidad para la vacuna contra el herpes zóster, los investigadores pudieron comparar dos grupos de personas por lo demás similares, lo que les permitió identificar el impacto probable de la vacunación. "Lo que hace que el estudio sea tan potente es que se trata básicamente de un ensayo aleatorizado con un grupo de control -los que son un poco mayores para poder vacunarse- y un grupo de intervención -los que son lo bastante jóvenes para poder vacunarse-", explica Geldsetzer.

Se necesitan más estudios para demostrar la causalidad

Los estudios indican que, independientemente del tipo de inyección, la vacuna contra el herpes zóster podría ofrecer cierta protección contra la demencia, aunque se necesita más investigación para demostrarlo. Tampoco está claro a qué se debe esta relación. El equipo de Geldsetzer afirma que los virus que afectan al sistema nervioso pueden aumentar el riesgo de demencia, pero esta teoría debe ser probada.

Mientras tanto, la disparidad entre mujeres y hombres podría explicarse por diferencias en sus sistemas inmunitarios, dado que responden de forma distinta a las infecciones y a las vacunas, según Maxime Taquet, el profesor de la Universidad de Oxford (Reino Unido) que dirigió el estudio. "Aunque esto sigue siendo algo hipotético, creemos que tiene que ver con el motivo por el que observamos diferencias entre hombres y mujeres", ha declarado Taquet a 'Euronews Health'.

Para ayudar a solidificar las pruebas, el fabricante de medicamentos GSK ha anunciado la semana pasada que está estudiando los datos de alrededor de 1,4 millones de adultos mayores en Reino Unido, algunos de los cuales recibieron su vacuna contra el herpes zóster y otros no. De forma similar al cambio de política en Gales, en 2023 el Reino Unido amplió su programa de vacunación contra el herpes zóster de los adultos mayores de 70 años a los adultos mayores de 65 años, pero a los que entonces tenían entre 66 y 69 años se les dijo que tenían que esperar hasta los 70 para vacunarse.

En otro experimento natural, los investigadores comprobarán si desarrollan síntomas de demencia. Los hallazgos recientes sobre la vacuna contra el herpes zóster podrían representar una nueva frontera para la investigación del Alzhéimer, que durante décadas ha tenido dificultades para avanzar en su prevención o en nuevos tratamientos.

La enfermedad de Alzhéimer es la forma más común de demencia, que afecta a siete millones de personas en Europa, según estimaciones del Consejo Europeo del Cerebro. "La demencia es una carga enorme", afirma Taquet. "Activando las vías inmunitarias adecuadas en las personas, podríamos reducir o incluso invertir el proceso de demencia", añadió. "Hay muchos, muchos pasos entre donde estamos ahora y llegar hasta allí, pero creo que se trata de una nueva y emocionante pista en este campo".